Nombres, Nombres y… Nombres

El Heraldo de México – Mercados – Pág. PP-41, Alberto Aguilar.-

Hoy muy temprano se realizará la última reunión del año de consejo nacional en el CCE, y esta vez no habrá ningún invitado externo, ya que en la agenda sólo se prevé el análisis del proceso de sucesión que ya está en marcha en el organismo cúpula de la IP.

Más allá de lo que pudiera pensarse, no será un asunto de trámite, sino que ahí se aprovechará para llevar a discusión la profunda inconformidad que existe en la gran mayoría de los organismos por el método que se siguió para colocar a Carlos Salazar Lomelín, el ex de FEMSA, como la más firme opción para suceder en 2019 a Juan Pablo Castañón.

Desde el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) que preside Alejandro Ramírez se presionó muy fuerte a organismos como CONCAMIN, CONCANACO y COPARMEX.

Estos ya tenían comprometidos los apoyos a sus propios candidatos: José Manuel López Campos con Luis Antonio Mahbub, ex presidente y consejero del CCE por años y Francisco Cervantes a favor del tapatío Manuel Herrera Vega.

Vaya este último también con todos los merecimientos y actualmente cabeza de las cámaras industriales de AL, ya incluso tenía el visto bueno de otros organismos incluido el CMN.

Luis Robles Miaja ex presidente de la ABM y quien también pretendía una oportunidad tampoco la consiguió, puesto que el gremio de los banqueros igual optó por Salazar, lo mismo que la AMIS de Manuel Escobedo.

A Salazar sólo le faltó el voto del CNA, para convertirse en candidato de unidad, pero al sector agroalimentario de plano no le gustó el procedimiento que siguieron las empresas de NL para encumbrar a su candidato.

De ahí que Bosco de la Vega decidiera mantenerse firme en la contienda y que el propio organismo haya propuesto a Herrera Vega y a Mahbub.

Le puedo confirmar que varios expresidentes del CCE están muy molestos con lo sucedido. Sirva aclarar que no tiene nada que ver con Salazar, a quien propios y extraños respetan por su intachable trayectoria profesional. Vaya hasta lo ven como excelente opción.

El problema es que en un entorno tan particular como el que vive México, se optara por evitar la competencia interna, ingrediente básico para que la nueva cabeza tenga todo el soporte de cada uno de los miembros de los 7 organismos votantes y de los que son invitados.

En ese sentido hoy se exigirá que en el consejo nacional del 18 de enero se escuche por igual a los cuatro postores.

Se cree que debe ser un proceso democrático en el que cada quien exponga sus objetivos y plan de trabajo antes de elegir la terna y para que la comisión ejecutiva tenga luego mayores elementos de juicio para decidir.

Si se impone Salazar enhorabuena, pero se habrá cumplido con un camino más participativo que elimine de cuajo el disgusto generalizado que hoy existe.

Amén de que el entorno económico presenta grandes amenazas, también está el riesgo de la nueva Ley de Cámaras que está en el Congreso, por lo que tendría que ser más importante cuidar las formas.

Así que esta mañana reunión al rojo vivo, ahora con la presión de muchos ex dirigentes nada satisfechos con el tipo de relevo que se adaptó. Veremos que sucede.